![]() |
| Fotografía: José Ángel Hernández |
El huerto nos enseña que las prisas no llevan a ningún sitio, que no se pueden adelantar los ciclos naturales. Así, sin darnos cuenta, nos vamos adaptando a un ritmo que no depende de nuestros deseos, de nuestros planes. Todo cuanto podemos hacer es preparar las condiciones óptimas para que, llegado el momento, la naturaleza se exprese.
