Entradas populares
-
Fotografía: José Ángel Hernández Si apenas me quedasen unas gotas de tinta y hubiese de nombrar sólo lo imprescindible, ¿cómo discriminar ...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Harto de presunta poesía, cansado de abstracciones, de un mundo sin aliento para los que más lo necesi...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Es clásico que el día de la patria ciertos sectores, otrora tan levantiscos, abucheen e insulten al presid...
-
Antes de formarnos una opinión deberíamos escuchar las de los que saben de qué hablan. Sobre todo en una época en que no hay escrúpulos pa...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Tiempo atrás había tenido que pedir la palabra en diversos actos y encuentros para responder a las críti...
-
Fotografía: José Ángel Hernández A Luis Mari Arrieta Puedo mirar al cielo, pero ya no es lo mismo. Hiere su indiferencia. No comprendo su...
-
L as vicisitudes de la historia no pueden con la poesía, no pueden con las personas que defienden la vida y la dignidad. Gracias a la vida...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Agradecer la luz que llega de tus pasos, las páginas del cielo, endechas a tu lado.
-
Fotografías: José Ángel Hernández Cuando aportas el agua de que dispones, tu constancia y, sin embargo, se secan plantas sin otro motivo q...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Museo Paco Tito Unas breves palabras de agradecimiento. Los ordenadores no pueden ni podrán nunca conse...
Mostrando entradas con la etiqueta José María Cumbreño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José María Cumbreño. Mostrar todas las entradas
domingo, 3 de enero de 2016
EL PINTOR
UNA VEZ que el pintor, después de años de aprendizaje,
logra dominar la técnica, está preparado para empezar
a pintar de verdad.
Jugando a olvidar lo aprendido.
Reduciendo perspectiva y proporciones a simples formas
geométricas.
De Límites y progresiones. Ed. Baile del sol, Tenerife, 2010
domingo, 20 de noviembre de 2011
José María Cumbreño, Genealogías from Luces de Gálibo on Vimeo.
Motion Graphics: Carmen Aldomar
Música: Lohstana David - Soft Slow - Puisque
sábado, 13 de agosto de 2011
Genealogías
La literatura no es ni verdad ni mentira: es ficción. Mientras la memoria global se acuerde de recordárnoslo, la humanidad irá más o menos bien. Por eso José María Cumbreño (Cáceres, 1972) es un peligro para el equilibrio de la especie.
Es un poeta de lo real. Cumbreño se relaciona directamente con sus lectores, sin necesidad de que nadie (nosotras, por ejemplo) medie y se lleve porcentaje: “Todo paisaje realista es en realidad un paisaje simbólico./ Aristóteles decía que no se puede pensar sin imágenes” niega la ficción como posibilidad, porque la realidad es en sí misma un producto de nuestra imaginación. Los seres humanos hablamos de lo que conocemos y de lo que desconocemos: ambas cosas nos interesan por igual. En Genealogías, Cumbreño escribe sobre la familia, sea de sangre o de tradición. Manifiesta desconfianza hacia lo que se dice de ella. Supera complejos de Edipo por SMS o en el foro de www.solonovias.com, desenmascarando de paso a algún que otro rey de Tebas que asesinó a su padre a conciencia (“Kafka se inventó que se llevaba mal con el suyo con tal de escribir un libro”. Cumbreño es PADRE. Nos explica qué significa. A veces sospechamos que sólo es poeta para querer a su hija a través del arte: “Aunque las cosas sólo existen del todo cuando Irene las mira”. Y es más cosas, Cumbreño. Es un poeta que nos deja sin trabajo a los críticos. Es un creador de ficción que asumimos como nuestra realidad auténtica. Cumbreño. Poesía. Verdad.
Luces de Gálibo, Girona, 2011
Reseña en El Cultural, de A. Sáenz de Zaitegui. Publicado el 15/07/2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
