El humo es una serpiente blanca
que enlaza besos con cenizas,
que prende recuerdos en armarios.
El humo sugiere cadencias adormecidas,
insinúa silencios entre sábanas sabias,
desliza caras,
cuerpos desnudos,
pieles enfermas de amor.
El humo se desvanece entre trazos volátiles,
deviene aire transparente, fluidez constante.
Con el aire desaparecen los recuerdos,
serpientes que deslizan las cenizas del deseo.
Iris de sombras. Cuadernos de La Perra Gorda - Tertulia Mediona 15, Tarragona, 2003
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lunes, 30 de mayo de 2011
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