Arrodillarse
ante la tierra.
Entradas populares
-
Fotografía: José Ángel Hernández Si apenas me quedasen unas gotas de tinta y hubiese de nombrar sólo lo imprescindible, ¿cómo discriminar ...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Harto de presunta poesía, cansado de abstracciones, de un mundo sin aliento para los que más lo necesi...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Es clásico que el día de la patria ciertos sectores, otrora tan levantiscos, abucheen e insulten al presid...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Tiempo atrás había tenido que pedir la palabra en diversos actos y encuentros para responder a las críti...
-
Antes de formarnos una opinión deberíamos escuchar las de los que saben de qué hablan. Sobre todo en una época en que no hay escrúpulos pa...
-
Fotografía: José Ángel Hernández A Luis Mari Arrieta Puedo mirar al cielo, pero ya no es lo mismo. Hiere su indiferencia. No comprendo su...
-
L as vicisitudes de la historia no pueden con la poesía, no pueden con las personas que defienden la vida y la dignidad. Gracias a la vida...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Agradecer la luz que llega de tus pasos, las páginas del cielo, endechas a tu lado.
-
Fotografías: José Ángel Hernández Cuando aportas el agua de que dispones, tu constancia y, sin embargo, se secan plantas sin otro motivo q...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Museo Paco Tito Unas breves palabras de agradecimiento. Los ordenadores no pueden ni podrán nunca conse...
domingo, 22 de febrero de 2015
sábado, 21 de febrero de 2015
Matizando sentencias
El ser social condiciona (no determina absolutamente) la conciencia. A su vez, la conciencia puede limitarse a intentar reproducir y preservar las condiciones sociales o coadyuvar, mediante un esfuerzo de libertad personal, a la transformación del ser y de las condiciones sociales.
Yo-yos
"Yo soy yo y mis circunstancias", escribía Ortega.
Hay circunstancias que no dependen de mi yo completamente, sino de todos los yos, en parte. Cambiar esas circunstancias que abocan a la barbarie y la desgracia, será tarea de todos los yos, de todos los "mundos y universos interiores", o no será. Si continuase sin poder ser, los poquitos YOS especuladores, explotadores, desalmados, podrían seguir imponiendo sus reglas de muerte a la mayoría de los yos humildes, sobre los que recaen las consecuencias de crisis, guerras y miserias consustanciales a ciertos modelos de "progreso".
Hay circunstancias que no dependen de mi yo completamente, sino de todos los yos, en parte. Cambiar esas circunstancias que abocan a la barbarie y la desgracia, será tarea de todos los yos, de todos los "mundos y universos interiores", o no será. Si continuase sin poder ser, los poquitos YOS especuladores, explotadores, desalmados, podrían seguir imponiendo sus reglas de muerte a la mayoría de los yos humildes, sobre los que recaen las consecuencias de crisis, guerras y miserias consustanciales a ciertos modelos de "progreso".
miércoles, 11 de febrero de 2015
La ley es tela de araña
Supo esto Anacarsis, y se rió del cuidado de Solón y de que pudiera pensar que contendría las injusticias y codicias de los ciudadanos con los vínculos de las leyes, que decía no se diferenciaban de las telas de araña, sino que, como éstas, enredaban y detenían a los débiles y flacos que con ellas chocaban, pero eran despedazadas por los poderosos y los ricos.
PLUTARCO
Las leyes son como las telas de araña, puesto que las mosquitas y las pequeñas mariposas quedan atrapadas pero los grandes tábanos dañinos las rompen y atraviesan.
RABELAIS
Las leyes son como las telas de araña, que atrapan a las moscas pequeñas, pero dejan pasar a través de ellas las avispas y abejorros.
JONATHAN SWIFT
Las leyes son como las telas de araña, a través de las cuales pasan libremente las moscas grandes y quedan enredadas las pequeñas.
HONORÉ DE BALZAC
La ley es tela de araña
en mi inorancia lo esplico:
no la tema el hombre rico;
nunca la tema el que mande;
pues la ruempe el bicho grande
y sólo enrieda a los chicos.
Es la ley como la lluvia:
nunca puede ser pareja;
el que la aguanta se queja,
pero el asunto es sencillo:
la ley es como el cuchillo,
no ofende a quien lo maneja.
JOSÉ HERNÁNDEZ
lunes, 9 de febrero de 2015
ENTONCES LA MUERTE / 4
Todo me lleva a ti; así, esta tarde
abierta al cielo azul que ha sucedido
al airado negror de la tormenta,
bajo esta luz que, más que vespertina,
me parece cegante y de mañana,
cuando atravieso el valle
y vuelvo a Jerte, sin saber por qué,
siguiendo no sé bien qué raro impulso,
curva a curva, ya sabes, cauce arriba,
hasta las mismas fuentes de la vida.
Todo es igual, pero también distinto,
y me remite a ti.Y las cascadas,
y los bancales y el río y los cerezos
parecen ser mirados por tus ojos
y a su través me hablas todavía
y vuelves a explicarme lo que importa:
sertirse aquí, feliz, y rodeado
de cuanto cualquier hombre necesita:
la luz, el campo, el árbol, la montaña,
cosas, tal vez, vulgares o anacrónicas
pero que nos confortan y nos salvan;
los seres y las fuerzas de ese mundo
solar donde vivías;
donde, para mi bien, conmigo vives.
http://fernandoaramburu.blogspot.com.es/2015/02/vetas-profundas-reflexion-sobre-un.html?spref=fb
miércoles, 4 de febrero de 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
