Entradas populares
-
L as vicisitudes de la historia no pueden con la poesía, no pueden con las personas que defienden la vida y la dignidad. Gracias a la vida...
-
Comenzar un nuevo día con una sonrisa, como se despereza la primavera, es el primer derecho y el primer deber moral para con la ofrenda de...
-
Fotografía: Juan Antonio Hernández El ser humano nace de la colaboración, no de la salvaje competencia. Lenguaje y cultura son frutos del c...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Retornar al pálpito, a su ritmo, para que nos ampare, para que acoja a nuestros hijos y a sus hijos. Pr...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Ante lo que pudiera parecer una clara dejación de funciones por parte de unas administraciones que raudas ...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Te viniste a mi lado entre la niebla. Nos fuimos hacia el aire más seco del granito. Y llegamos a un m...
-
Ser hijo y nieto de mineros no tiene ningún mérito, obviamente. Sin embargo, habida cuenta de la deriva moral del mundo que nos ha tocado en...
-
A María José Nada pueden los versos. ¿Dónde están las palabras exactas a la altura del ser al que se ama? Fotografías: José Ángel Hernánd...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Para profundizar en un tema conviene abordarlo desde perspectivas diversas. Hoy recurro a la sociología y ...
domingo, 30 de septiembre de 2018
jueves, 20 de septiembre de 2018
domingo, 16 de septiembre de 2018
Máquinas
La cuestión, por consiguiente, no es tanto saber si somos dueños o esclavos de nuestras máquinas sino si estas aún sirven al mundo y a sus cosas, o si, por el contrario, dichas máquinas y el movimiento automático de sus procesos han comenzado a dominar e incluso a destruir el mundo.
Para una sociedad de laborantes, el mundo de las máquinas se ha convertido en sustituto del mundo real, aunque este seudo-mundo no pueda realizar la tarea más importante del artificio humano, que es la de ofrecer a los mortales un domicilio más permanente y estable que ellos mismos.
martes, 4 de septiembre de 2018
Grillos y luna
Llega del fondo
oscuro del barranco
la voz del agua.
La Isla de Siltolá, Sevilla, 2018
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

