![]() |
| Fotografía: José Ángel Hernández |
A cierta edad supongo que posponer los trabajos duros indefinidamente podría considerarse normal. Uno ha de aceptar los efectos del paso del tiempo en su cuerpo. Pero hay que exigirse unos mínimos para evitar la atrofia. Siempre volvemos al oráculo de Delfos:
- "Conócete a ti mismo". Los años no pasan en balde. "No sirve querer" decía mi padre.
- "Nada en demasía". Hay que moverse, para mantenerse bien, pero adaptar el tipo de ejercicio y no pasarse.
- "Haz una promesa y la fatalidad estará cerca". No podemos controlar las circunstancias. Un mes de junio con temperaturas sin precedentes pide calma.
Pueden arrinconar la Filosofía en los planes de estudio, pero cada vez se nos hará más necesaria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario