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miércoles, 24 de diciembre de 2014
La transparencia
Cuando la coherencia suena como un balido.
Cuando la implicación es mirar el reloj.
Cuando el coraje se llama mentira.
Cuando la aquiescencia deviene prioridad.
Cuando la valía la cifra el equilibrio
de un carné en la boca.
Cuando la inteligencia es sinrazón practicable
bajo el color de una camisa.
Hay que dudar de todo,
excepto del valor de nuestra dignidad,
de la razón de pecios ignorados,
de los hechos que cimientan sueños,
de la transparencia que destilan tus ojos.
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En ocasiones la función del poema exige un estilo directo y afilado como un bisturí. Cuando intentamos ayudar a alguien, por ejemplo, las palabras llegan, no las buscamos ni pulimos los versos. Prima la urgencia del afecto, lo reconozco.
ResponderEliminarHace años escribí este poema para una amiga. Hoy muchísimas personas están en situación parecida o incluso peor. A todas ellas (conocidas o no) van dedicadas estas líneas, sin magia navideña, sin edulcorantes. Porque nunca estamos solos. Porque todos somos otros.
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