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| Fotografía: José Ángel Hernández |
¿Qué habría sido Tolstói sin Sofía Behrs? ¿Qué habría sido de sus trece hijos? El señor no quería métodos anticonceptivos. Sólo ocho llegaron a la edad adulta.
El señor pretendía renunciar a la propiedad. Sofía le recordaba que había que llevar a la mesa algo de comer para los hijos. Pequeñeces, al parecer, puesto que la historia recuerda a León, tan preocupado por la moral en su obra.
La coherencia no debe ser con las propias ideas, sino antes con lo que depende de nosotros, con el cuidado.
Hay que cuestionar las propias ideas cuando ignoran lo elemental.

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