Dado el declive en la ética científica, participar en el juego de los
premios significa aprobar un espíritu que me parece insano.
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¿Qué le pasaría por la cabeza para prohibir la publicación de su obra?
ResponderEliminarPosiblemente lo mismo que al rechazar todos los premios, vivir como apátrida, aislarse en un pueblecito del Pirineo... Posiblemente un estado anímico sobrevenido en diálogo con el mundo, no sólo en la abstracción matemática.
La coherencia, fundamentada en una ética que reclamaba en cada gesto al mundo del "conocimiento" le lleva a tomar decisiones que no comprendemos todos aquellos que ignorábamos sus mensajes, consciente o inconscientemente. Einstein era más simpático, claro.