25/4/11

Argia da

Argia da
norbaitek mundura jaurti duen
amoina,
ibilian doan
dirua.
Putzu eta lokatzatan sartu da,
kristalezko zapatak eta larruzko botak
zipriztindu ditu.
Zakurrak
mihiz dastatzen du
nekatzen den arte,
eta hiria geratzen da
ilun.
Aingeruak
zikoitz izatea
leporatzen dio.
Animaliak
korrok egiten du.
Piztu dira
farolak.




La luz es una limosna
que alguien
arroja al mundo,
una moneda
que va rodando.
Sortea charcos, fango,
zapatos de cristal, botas de cuero,
llega hasta la boca del perro
que la reclama y lame.
Se sacia
y queda a oscuras
la ciudad.
El ángel le recrimina
su egoísmo.
Eructa el animal;
se encienden las farolas.



Aingeruaren angelua. El ángulo del ángel. Luces de Gálibo Poesía. Málaga - Girona, 2011

HE AQUÍ LA CIUDAD

desde las siete colinas
el fortín la torre y su siglo diecinueve
desde el incendio
desde Mozambique o el Congo
desde Wenceslau de Moraes
desde Angola Timor Osaka
desde Alberto Caeiro

he aquí sus orugas amarillas
su eléctrica alma de baja tensión
el misterio de cada ojo
mientras de un lado a otro camino
del escenario

he aquí el arte de lo efímero
el torrente intuitivo del poema
lo que mañana dictará
la mención del suceso

he aquí el edificio mayor
la consagración del presente
la comunión del verso con su ausencia
la tela talada por lengua indestructible

y engullo el verbo recién abandonado
y calla la dicha el don de la palabra
sus fuentes y sus manantiales
sus bautisterios y sus aras
desde esta catedral salvaje
del agua y la memoria indócil.



Lisboa Blues. La Perra Gorda - Tertulia Mediona 15. Tarragona, 2011

VISIONES DE REPISA

Al ritmo de un latido, el gorrión,
con cada afirmación recoge el hilo
azul de las pestañas y despierta
al borde de la aurora entretejida.



Al ruiseñor aquí nos lo comemos. La Perra Gorda - Tertulia Mediona 15. Tarragona, 2011

EL CORAZÓN DE LA CENIZA




Hay una fe que nace de
la desesperación
y enraíza en el abatimiento.
Es una fe limpia como la rotura de
un vidrio,
aguda como el vuelo del vencejo.
Alimenta coraje, delimita los pasos.
La he visto a menudo en mi rostro.
Con ella he visitado
el fulgor del acíbar,
he abierto el corazón de la ceniza,
he puesto nombre a la desesperanza.


Donde la semilla fue árbol. Cuadernos de la Perra Gorda - Tertulia Mediona 15. Tarragona, 2011

3/4/11

2/4/11

Los desastres de la guerra


Con razón o sin ella 



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