24/12/15

Afuerismo






En-callados, de nuevo.



18/12/15

DUDAS





Espero que mis dudas
quepan, al menos, fuera de las urnas.


17/12/15

Cómo equivocarnos






Siempre nos equivocaremos. La cuestión está en elegir cómo en cada momento.

La peor equivocación es no equivocarse nunca.  Hay muchas maneras de no equivocarse nunca. Quienes tenemos cierta edad, las hemos visto de todos los colores, en todas las latitudes, culturas, sociedades e individuos.

Sólo eligiendo cómo equivocarnos quizá consigamos ir superando la más grave de las equivocaciones.



El País, 17-12-2015

9/12/15

TOMANDO MEDIDAS




El País, 7 de diciembre de 2015

8/12/15

The River




Decía que se iba, pero no sabía dónde estaba.

Una historia personal que refleja la historia de una generación. El símbolo de los pelos largos, la guerra, la búsqueda de la identidad...



28/11/15

Sapere aude




Respuesta a la pregunta ¿Qué es la ilustración?

La ilustración consiste en el hecho por el cual el hombre sale de la minoría de edad. Él mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad, cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración. La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena (naturaliter maiorennes), permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! (...)
Después de haber atontado sus reses domesticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que están metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues después de algunas caídas habrían aprendido a caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo común producen timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante experiencia. (...)

Sin embargo, para esa ilustración sólo se exige libertad y, por cierto, la más inofensiva de todas las que llevan tal nombre, a saber, la libertad de hacer un uso público de la propia razón, en cualquier dominio. Pero oigo exclamar por doquier: ¡no razones! El oficial dice: ¡no razones, adiéstrate! El financista ¡no razones y paga! El pastor: ¡no razones, ten fe!



INCIDENTS IN THE JUNGLE


26/11/15

LA GLORIA LITERARIA





¿Y qué ambición más limpia,
mejor dotado premio que merecer cantarte,
cenizoso abedul que entre dos prisas
te cruzas en mi día?
¿No es suficiente pago el rumoroso
tintineo de las monedas de oro
que aún tiemblan en tus ramas
cuando están ya desnudos
los castaños, los álamos, los plátanos?

Se para uno a mirarte y ya le habla
del alma herida al alma tu tronco acuchillado,
la mirada espantada de tus ojos,
pero a la vez le cantas –si a escuchar acertamos–
la melodía única
que brota de los surcos de tu blanca
corteza, tal de rollo de pianola.
¿Cómo no devolver canto con canto?

Cuando otros enmudecen esperando
la tarda primavera, tú creces hacia el frío,
y es clamor tu silencio, y es abrigo
la lividez estoica de tus ramas,
la dignidad sufrida de tu invierno.

Tomáramos ejemplo de tu ejemplo
ante los fríos aires de la vida.


Lo breve eterno. Ed. La Isla de Siltolá. Sevilla, 2013

Afuerismo





La sociedad cerrada y sus amigos. El eterno retorno.



22/11/15

La educación del ser poético




¿Por qué motivo los niños, en general, son poetas y, con el tiempo, dejan de serlo? ¿Será la poesía un estado de infancia relacionada con la necesidad de juego, la ausencia de conocimiento libresco, la despreocupación por los mandamientos prácticos de la vida -estado de pureza de la mente, en suma? Creo que es un poco de todo esto, si ella encuentra expresión cándida en la niñez, puede expandirse en el tiempo, conciliada con la experiencia, el sentido crítico, la conciencia estética de los que componen o absorben poesía.
Pero, si el adulto, en la mayoría de los casos, pierde esa comunión con la poesía, ¿no estará en la escuela, más que en cualquier otra institución social, el elemento corrosivo del instinto poético de la infancia, que va muriendo a medida que el estudio sistemático se desarrolla, hasta desaparecer en el hombre hecho y preparado supuestamente para la vida? Me temo que sí.
La escuela llena al niño de matemáticas, de geografía, de lenguaje, sin hacerlo, por norma, a través de la poesía de la matemática, de la geografía, del lenguaje. La escuela no repara en su ser poético, no lo atiende en su capacidad de vivir poéticamente el conocimiento y el mundo. Sé que se consume poesía en las aulas, que se decoran versos y se promocionan pequeños declamadores pero, ¿es eso cultivar el núcleo poético de la persona humana?
Oh, olviden, por favor, la sospecha de que estoy albergando la alevosía de formar millones de pequeños poetas en los pupitres de la escuela infantil y primaria. No quiero nada de esto, y creo incluso que el uso de la escritura poética en la edad adulta suele degenerar en un abuso que no tiene nada que ver con la poesía. Se hacen demasiados versos vacíos de aquel destello que distingue una línea de poesía de una línea de prosa. Ambas cumplen con palabras de la misma lengua, de la misma época, del mismo grupo cultural, pero tan diferentes. Si hay inflación de poetas significativos, faltan amantes de la poesía -y amar la poesía es la forma de practicarla, recreándola.
Lo que yo le pediría a la escuela, si no me faltasen luces pedagógicas, sería considerar la poesía como primera visión directa de las cosas y, después, como vehículo de información práctica y teórica, preservando en cada alumno el fondo mágico, lúdico, intuitivo y creativo, que se identifica básicamente con la sensibilidad poética.
No sería tal vez inapropiado cuidar de una extensión poética de las escuelitas de arte, esta idea maravillosa que Augusto Rodrígues sacó de su formación humana de artista para la realidad brasileña. Lejos de ser una fábrica alarmante de versificadores infantiles, esta extensión, curso o actividad independiente, o el nombre que le perteneciera, daría al niño condiciones para expresar su manera de ver y de sentir la relación poética entre el ser y las cosas. “Proyecto de educación para la poesía”, se menciona hoy en Educación Artística en la escuela secundaria, cuando lo más razonable sería decir educación por el arte. La vocación poética tendría ahí una salida franca, las experiencias creativas disfrutarían entonces de un clima favorable sin que ello importase en la obligación de lograr resultados concretos mesurables en un nivel escolar.
Sé de casos en los que un ingeniero, por ejemplo, a los 30, 40 años, descubre la existencia de la poesía… ¿No podría haberla descubierto antes, buscándola en sí mismo, cuando ella se manifestaba en juegos, improvisaciones aparentemente absurdas, garabatos, hallazgos verbales, exclamaciones, gestos gratuitos?
Algo que se concibiera en ese sentido, en el campo de la educación, valdría como correctivo previo de la aridez con que se suelen transcribir los destinos profesionales, amurallados en la especialización, en la ignorancia del placer estético, en la tristeza de encarar la vida como deber pespuntado de tedio.
Y el arte, como la educación y todo lo demás, ¿qué fin más alto puede proponerse sino éste, de contribuir a la educación del ser humano para la vida, lo que, en una palabra, se llama felicidad?

CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE

Periódico del Brasil, Río de janeiro-rj, 20.07.74
Traducción: José Ángel Hernández

20/11/15

DISTANCIA





En la distancia entre lo que decimos y lo que hacemos
anida la transparencia que mis labios requieren.



16/11/15

Afuerismo




El monstruo de la sinrazón
produce realidades.

13/11/15

Não Tenho Pressa





Não tenho pressa. Pressa de quê?
Não têm pressa o sol e a lua: estão certos.
Ter pressa é crer que a gente passa adiante das pernas,
Ou que, dando um pulo, salta por cima da sombra.
Não; não sei ter pressa.
Se estendo o braço, chego exactamente aonde o meu braço chega -
Nem um centímetro mais longe.
Toco só onde toco, não aonde penso.
Só me posso sentar aonde estou.
E isto faz rir como todas as verdades absolutamente verdadeiras,
Mas o que faz rir a valer é que nós pensamos sempre noutra coisa,
E vivemos vadios da nossa realidade.
E estamos sempre fora dela porque estamos aqui.




Poemas Inconjuntos

8/11/15

IDEOLOJÍA





La perfección de la forma artística no está en su exaltación, sino en su desaparición; no en hacer una prosa mala o desaliñada, sino en hacerla tan buena que parezca que no existe.




Ni el elojio me inquieta ni la censura me conmueve. Soy lo que soy. Nada me añade el aplauso y nada me quita el insulto.




No hay dibujantes mejores que el polvo y la sombra.




Gustar pero no del todo.



Mejor callar que hablar; mejor soñar que callar; mejor leer que soñar o pensar solo. Leyendo, el mismo silencio se calla y podemos pensar o soñar en compañía.



Actual; es decir, clásico; es decir, eterno.



Era casi perfecta. Su mayor encanto estaba en el “casi”.



Espacio (fragmento)




Los dioses no tuvieron más sustancia
que la que tengo yo. Yo tengo, como ellos,
la sustancia de todo lo vivido
y de todo lo por vivir. No soy presente sólo,
sino fuga raudal de cabo a fin. Y lo que veo
a un lado y otro, en esta fuga,
rosas, restos de alas, sombra y luz,
es sólo mío,
recuerdo y ansia míos, presentimiento, olvido.
¿Quién sabe más que yo, quién puede,
ha podido, podrá decirme a mí
qué es mi vida y mi muerte, qué no es?
Si hay quien lo sabe,
yo lo sé más que ése, y si lo ignora,
más que ése lo ignoro.
Lucha entre este saber y este ignorar
es vida, su vida, y es la vida. Pasan vientos
como pájaros, pájaros igual que flores,
flores soles y lunas, lunas soles
como yo, como almas, como cuerpos,
cuerpos como la muerte y la resurrección,
como dioses. Y son un dios
sin espada, sin nada
de lo que hacen los hombres con su ciencia;
sólo con lo que es producto de lo vivo,
lo que se cambia todo; sí, de fuego
o de luz, luz. ¿Por qué comemos y bebemos
otra cosa que luz o fuego? Como yo he nacido
en el sol y del sol he venido aquí a la sombra,
¿sol del sol, como el sol alumbro?, y mi nostaljia,
como la de la luna, es haber sido sol
y reflejarlo sólo ahora. Pasa el iris
cantando como yo. Adiós iris, iris,
volveremos a vernos, que el amor
es uno solo y vuelve cada día.



http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=331&Itemid=1&limitstart=2

1/11/15

NO PUEDO QUEJARME



No puedo quejarme
como el sol tras las nubes.

Me dejo caer sobre
las almas fatigadas,
hiero con mi alegría
los labios silenciosos.

Mis sueños entretejidos
con retazos de frustración
hacen tambalear mi cuerpo.

Alguien me pregunta qué tengo.
Le digo que se asome
al precipicio de las banderas
y de las pantallas.




Línea de fugacidad. Centro de Lingüística Aplicada Atenea, 2009

25/10/15

CREACIÓN DE EMPLEO

24/10/15

LOS FELICES




TODOS VOLVIMOS LA CABEZA en medio del circuito. Cuando conseguíamos ser veloces demostrábamos el crecimiento, y una niña se quedó sola, mirando la lentitud de sus pies. Era como si a escondidas nos hubiese adelantado en la carrera hacia la edad adulta y esperase instalada en los días finales de la vejez.
En la adolescencia se apoyaba sobre los hombros de las amigas, y ya no pudo caminar sin sus abrazos. Las acompañantes debieron de aprender más con aquel sufrimiento pausado que con nuestra trivialidad rápida. Es tan bonita que da pena amarla, dijo algún extraño habitante de mi mente.
Los nuevos abrazos se los dio un hombre llegado de una ciudad desconocida. Él, barbirrubio y apacible, sujetaba el cuerpo de la chica durante los paseos y la imagen fue una linterna que nos iluminó los años de odios políticos. Gracias a esa luz, mi pequeño país me pareció un enfermo soleado.
Su salud se fue deteriorando y un día la vimos depositada en una silla de ruedas. El amante empujaba cuidadosamente aquella prisión de la muchacha que, con sus piernas y sonrisa inmóviles, iba al encuentro de los vecinos. Su calma brilló frente a la algarabía de los jóvenes que valíamos nuestro peso en vanidad.
Antes de esfumarse en la polvareda de la última frase, los vuelvo a ver. Vienen hacia mí con el dolor sepultado por su alegría de seres profundos.
La silla de ruedas pasa como un descanso de claridad entre las botellas rotas.

Orquesta de desaparecidos. Ed. Hiperión, Madrid, 2015

21/10/15

DEJAD EL BALCÓN ABIERTO



TeclaSmit Teatre inaugura la temporada teatral a Tarragona.

Dejad el balcón abierto, amb textos de Federico García Lorca, donarà el tret de sortirda a la nova temporada teatral tarragonina.

El muntatge, creat i dirigit per Sergi Xirinacs, és un recorregut per l’obra poètica, dramàtica i també musical de Lorca. Conegut com el músico en els seus cercles íntims, l’escriptor va harmonitzar un bon nombre de cançons populars que seran interpretades al piano per Carmen Tur que, d’aquesta manera, encarnarà la figura del poeta.

Sobre el reflex de la lluna, element omnipresent i simbòlic, a manera d’escenari dins de l’escenari, onze actrius interpretaran fragments de Yerma, La Casa de Bernarda Alba, Mariana Pineda i Bodas de Sangre entre altres.

L’espectacle forma part dels actes organitzats en commemoració dels 80 anys de la visita de Lorca a la ciutat de Tarragona.

INTÈRPRETS: Carmen Tur (piano), Antònia Sabater, Isabel Bitria, Mireia Pons, Silvina Valdez, Cinta Ramon, Mònica Ors, Teresa Torija, Carmen Gómez, Montse Sans, Arga Sentís, Duly Ramos.

DIRECCIÓ (i selecció i muntatge escènic): Sergi Xirinacs.

Dissabte 24 d’octubre a les 21:30 hores al Teatre Metropol



https://teclasmit.wordpress.com/2015/10/04/teclasmit-inaugura-la-temporada-teatral-a-tarragona/



 

17/10/15

LA ORQUESTA DE IRAZOKI




El otoño nos ha deparado un libro de Irazoki. No es algo que ocurra a menudo. Yo lo anunciaría en el telediario; pero esta clase de acontecimientos, como no tienen naturaleza de espectáculo, rara vez constituyen noticia. Tampoco a Irazoki le complacen los focos.
Su obra es como él. Es la obra de un hombre sereno que escribe desde una idea positiva de nuestra pasajera existencia, que agradece los dones de la vida y respeta el idioma.
Este nuevo libro suyo, publicado en Hiperión, lleva por título Orquesta de desaparecidos. Es lo que tiene acumular años e Irazoki, que pronto añadirá uno más a la colección, arrastra unos cuantos. Pierde uno a tanta gente. Son numerosas las personas evocadas por Irazoki en su libro, no pocas de ellas fallecidas. Con unas tuvo trato directo. Otras merecieron su veneración por los valores estéticos o morales que representan. Con todas ha compuesto el poeta su particular orquesta. Y él está allí, en medio de todos sus músicos mudos, prestándoles voz con los recursos propios del arte literario, sobre los cuales ha alcanzado un dominio que salta a la vista.


Hay, pues, recuerdo y mucho paisaje personal, así como poesía en la prosa cuidada de estas páginas continuadoras de aquellas otras de 2006 tituladas Los hombres intermitentes. La infancia, la familia, los amigos, París, los viajes, gente curiosa y alguna que otra invención de veterano surrealista conforman el muestrario de asuntos de esta Orquesta de desaparecidos.
Me abstengo de vaciar el saco de elogios sobre el amigo que los merece, pero no los busca ni los necesita. En todo caso, yo le agradezco al otoño que me haya deparado una alegría con la publicación del libro de Irazoki y al resto de las estaciones del año, por qué no decirlo, el sosegado orgullo de disfrutar de la fraternidad de un hombre bueno, sensible y con talento.


Publicado por Fernando Aramburu en
 http://fernandoaramburu.blogspot.com.es/2015/10/la-orquesta-de-irazoki.html?spref=fb

12/10/15

Las "ciencias humanas"





Así, todas las ciencias humanas se entrecruzan y pueden interpretarse siempre unas a otras, sus fronteras se borran, las disciplinas intermediarias y mixtas se multiplican indefinidamente y su objeto propio acaba por disolverse.





5/10/15

ARINTASUN / LEVEDAD

Los dos mundos, el interior y el exterior, huelen a otoño.
El viento, como sin querer, como si nada fuera con él, esto es sin pasión, ni odio ni violencia, ha recuperado esa inveterada costumbre que tiene de llevarse las cosas pequeñas, algunas inútiles, como las hojas y ramas muertas, y otras no, y a mí me parece que todo entre nosotros podía ser más liviano, más ligero, más llevadero por tanto. No es que sea una impresión súbita, que apareciera como por arte de magia, un ejercicio de inspiración recalcitrante, sino que aparece como si fuese un pensamiento superficial y anodino, un pequeño átomo que cae de no se sabe dónde. Tales pensamientos acostumbran a ser sumamente suspicaces e inquietos; no paran, si no es para enredar como hacen los niños. Por esa razón son más difíciles de atrapar, con la fuerza de la cabeza o con la habilidad de la mano, que los pensamientos serios y profundos. ¿Quién puede mostrarse orgulloso de su actitud circunspecta, severa y trágica, si nunca ha atravesado en el cielo las nubes, de uno a otro confín, llevado por las alas frágiles y sencillas de la levedad? ¿Quién sabrá qué es la pesadez del cuerpo, si jamás ha montado en un carrusel de feria, y cabalgado sobre un corcel de madera dando vueltas, mirando alrededor con ojos asombrados y la mente puesta en la lejanía? En ese momento se puede imaginar a sí mismo como si fuese un Gengis Khan moderno, jinete marchando veloz sobre la estepa fría, dueño del suelo que pisa, terror de sus congéneres. ¿Quién no lo ha soñado? ¿Quién no? Nadie puede saber cuál es el efecto del alcohol, si no ha bebido, a falta de amigos, en la más absoluta soledad, un buen vaso de vino o una copa de licor, en lucha consigo mismo, en un lance donde la vida y la muerte se cruzan sus armas. Como nadie puede saber cómo es el más dulce abandono, si nunca se ha acostado a altas horas de la madrugada a la luz de la luna, sobre la arena de la playa, después de haberse refrescado en el mar. Nunca adivinaríamos cómo es el amor, si, a los quince o dieciséis años, no nos hubiésemos enamorado de la débil y fea muchacha de la vecina calle, sin esperanza alguna, hasta enfermarnos. ¿Pero quién lo sabe? ¿Quién? ¿Quién sabe qué es vivir agotada la esperanza, y sin nada que esperar?
No es posible conocer el bien, si antes no se ha probado el fruto del mal.
Tal es la lección más importante que pueda ofrecernos la vida.
El mundo externo no es todo lo que se muestra, sino lo que vemos. El mundo externo pasaría inadvertido, o de otra manera, sin la familiaridad que nos proporcionan los sentidos. Pero, a veces, es imposible ver lo externo, si los ojos de nuestro interior están cubiertos de niebla. Lo externo somos los demás; nosotros también somos, en alguna medida, externos a nosotros. No hay interior sin exterior, como no hay un adentro si no hay un afuera. No hay poeta o artista, que no haya dirigido, alguna vez en su vida, su mirada hacia el exterior, hacia fuera. El interior decide la manera de mirar hacia el exterior, pero lo externo nos dice cómo tenemos que actuar en lo interno.
Señales del otoño, entre ellos la levedad, comienzan a extenderse por todas partes, especialmente en el reino de la lluvia. Vemos las gotas de agua como si fuesen intrépidos bailarines, o como caballos andaluces experimentados, brincando y jugando. Han tomado el color de la hierba, ese verde profundo que aspira a ser amarillo, pues no hay época del año que compita en levedad con el otoño. No hay otra estación mejor para la vida, y tomo la vida en su sentido más amplio, como algo que se come, se bebe y se respira. En la levedad, lo escribió Milena Jesenská, hay más verdad, más espíritu, más bienestar. Las cosas pequeñas que se lleva el viento consigo, los recuerdos ridículos que la memoria se niega a conservar, esos pensamientos inútiles que acabarán en el vertedero, no en el de la historia, sino en el íntimo, son más verdaderos, y por ello nos son más necesarios que las grandes masas y moles de piedra que adornan, es un decir, nuestras calles. A su lado, apenas son nada los recuerdos fantasmales que nos revuelven el estómago, esos grandes pensamientos que no caben en casa y para sobrevivir necesitan seminarios o universidades.
Nosotros, con nuestros sentidos, tomamos la medida del mundo, lo cual no quiere decir que seamos la medida del mundo, como creía Gabriel Aresti.
Los vascos somos de cuerpo y figura ligeros. Hemos construido bonitas y eficaces naves para dar la vuelta al mundo, y de paso traer a casa las preciadas mercancías que adornan los escaparates de nuestros comercios. Somos ligeros, como la piedra que siempre va rodando, como el río que siempre va fluyendo. Nuestras canciones son ligeras, pero por parecer sospechosa dicha ligereza, las cantamos con voz grave y profunda, en coro si puede ser. Nuestras bebidas, el chacolí y la sidra, son ligeras, pero su abuso trae como consecuencia una melopea triste e insoportable. Somos pesados de alma, graves de espíritu, por tener grises y cerradas las moradas internas, sin aire que las renueve. La falta de levedad no es siempre la no levedad, sino algo más, la incapacidad de gozar de la belleza que generosamente nos ofrece la vida.
Estamos más allá, siempre más allá de la belleza y de la vida.
Ya es hora de bajar de ese cielo a la tierra.

27/9/15

Hablar y escribir



Escribir viene a ser lo contrario de hablar: se habla por necesidad momentánea inmediata y al hablar nos hacemos prisioneros de lo que hemos pronunciado, mientras que en el escribir se halla liberación y perdurabilidad -sólo se encuentra liberación cuando arribamos a algo permanente-. Salvar a las palabras de su momentaneidad, de su ser transitorio, y conducirlas en nuestra reconciliación hacia lo perdurable, es el oficio del que escribe.


Revista de Occidente, mayo de 1933


25/9/15

CONTADME UN SUEÑO



¡Soy y vengo del sueño!
Y digo que soñar es querer, querer, querer, querer, querer...
querer escaparse del espejo,
querer desenredarse del ovillo,
querer descoyuntarse de la dulce rosquilla de los cuentos,
querer desenvolverse...prolongarse...
soñar es decir 4 veces,
44 veces
4,444 veces, por ejemplo:
yo no quiero,
yo no quiero,
yo no quiero,
yo no quiero,
verme en el tiempo
ni en la tierra
ni en el agua sujeto;
quiero verme en el viento


23/9/15

È difficile fare




È difficile fare
le cose difficili:
parlare al sordo
mostrare la rosa al cieco.

Bambini, imparate
a fare le cose difficili:
dare la mano al cieco,
cantare per il sordo,
liberare gli schiavi
che si credono liberi.


Lettera ai bambini




Es difícil hacer
cosas difíciles:
hablarle al sordo,
mostrarle la rosa al ciego.

Niños, aprended
a hacer cosas difíciles:
dar la mano al ciego,
cantar para el sordo,
liberar a los esclavos,
que se creen libres.

Carta a los niños


20/9/15

RIQUEZA Y RICOS




A maior desgraça de uma nação pobre é que em vez de produzir riqueza, produz ricos.

MIA COUTO

DRC © Pirozzi / UNICEF

13/9/15

NANA



A las víctimas inocentes. A sus madres.











Canción compuesta hace años. Con la esperanza de que, mucho más temprano que tarde, deje de tener sentido.




JUNTS, PERÒ AMB QUI?

7/9/15

OFRENDA





Inicia la semilla
la ofrenda de su transformación
sin luz,
             en silencio.



De Pavesas y Lar (Inédito)

6/9/15

PARA TI


Foi para ti
que desfolhei a chuva
para ti soltei o perfume da terra
toquei no nada
e para ti foi tudo

Para ti criei todas as palavras
e todas me faltaram
no minuto em que talhei
o sabor do sempre

Para ti dei voz
às minhas mãos
abri os gomos do tempo
assaltei o mundo
e pensei que tudo estava em nós
nesse doce engano
de tudo sermos donos
sem nada termos
simplesmente porque era de noite
e não dormíamos
eu descia em teu peito
para me procurar
e antes que a escuridão
nos cingisse a cintura
ficávamos nos olhos
vivendo de um só
amando de uma só vida.



MIA COUTO, Raiz de Orvalho e Outros Poemas, Ed. Caminho, 1999






Para ti
deshojé la lluvia
para ti desprendí el perfume de la tierra
toqué en nada
y para ti fui todo
Para ti grité todas las palabras
y todas me faltaron
en el minuto en que grabé
el sabor del siempre
Para ti di mi voz
a mis manos
abrí las yemas del tiempo
asalté al mundo
y pensé que todo estaba en nosotros
en ese dulce engaño
de ser dueños de todo
sin que tengamos nada
simplemente porque era de noche
y no dormíamos
descendía yo a tu pecho
para buscarme
y antes de que la oscuridad
nos ciñese la cintura
se nos quedaban los ojos
viviendo de uno solo
amando de una sola vida

Traducción: Lourdes Arencibia

5/9/15

SIQUIERA UNA PALABRA




A Carlos Sahagún




Puesto que llego tarde, mal y nunca,
a estelas de silencio,
a un cansancio de siglos,
al testigo, en la arena…
Concededme, siquiera, una palabra
que erosione el olvido.




INVIERNO Y BARRO





Sé que, por mucho fuego que ahora ponga,
la adolescencia transcurrió conmigo
y del fragor de sus mitologías,
frente a los altos muros combatidos,
sólo quedaron evidencias vagas,
ecos ahogados bajo el cielo efímero.
Mas removiendo a fondo estas cenizas
regresa a veces un fervor perdido
y unos focos alumbran a intervalos
el aguacero en el suburbio, al filo
de la honda madrugada. ¿Vuelves tú,
difuminada imagen de mí mismo,
vuelves apenas a entregarme sólo
la ambigüedad al fin, no el contenido
tenaz de aquellos años sin fronteras
en que íbamos descalzos, insumisos,
y era verdad la vida solidaria
aun con invierno y barro en los caminos?

Pues fracasó la realidad de entonces,
no sucumba el poema, no haya olvido.


30/8/15

Gracias a la vida




Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado,
y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios,
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es el mismo canto,
y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.




Colección: Biblioteca Nacional de Chile

29/8/15

IMPOTENCIA




Y más acá de toda incomprensión, el hombre.

Todo muro, caligrafía de sombras.


El País, 28-8-2015

28/8/15

LA SOMBRA Y LA APARIENCIA




Y más allá de toda comprensión, el mar.



La sombra y la apariencia. Tusquets Editores, Barcelona, 2010


Fotografía: Platja Llarga, José Ángel Hernández

23/8/15

PALABRA E IMAGEN




Pero la relación del lenguaje con la pintura es una relación infinita. No porque la palabra sea imperfecta y, frente a lo visible, tenga un déficit que se empeñe en vano por recuperar. Son irreductibles uno a otra: por bien que se diga lo que se ha visto, lo visto no reside jamás en lo que se dice, y por bien que se quiera hacer ver, por medio de imágenes, de metáforas, de comparaciones, lo que se está diciendo, el lugar en el que ellas resplandecen no es el que despliega la vista, sino el que definen las sucesiones de la sintaxis.


Las palabras y las cosas. Siglo XXI Editores, Madrid, 2006

11/8/15

FRACASADO

El País, 29-7-2015

9/8/15

CAMBIAR





Ahí donde nos encontremos, reproduzcamos el mundo al que aspiramos y evitemos aquel que rechazamos.


29/7/15

Afuerismo





Cambio de forma cada madrugada
a fin de no encajar en ningún puzle.



22/7/15

A UNA LLIBRERIA DE LA CIUTAT

foto: José Ángel Hernández


21/7/15

20/7/15

MADRE

19/7/15

Lo inútil




Por lo demás, la conciencia de la distinción entre una ciencia puramente especulativa y desinteresada y una ciencia aplicada estaba ampliamente difundida entre los antiguos, como atestiguan las reflexiones de Aristóteles y algunas anécdotas atribuidas a grandes científicos de la talla de Euclides y Arquímedes.
Se trata de cuestiones fascinantes que, sin embargo, podrían conducirnos demasiado lejos. Ahora me interesa subrayar la vital importancia de aquellos valores que no se pueden pesar y medir con instrumentos ajustados para evaluar la quantitas y no la qualitas. Y, al mismo tiempo, reivindicar el carácter fundamental de las inversiones que generan retornos no inmediatos y, sobre todo, no monetizables.
El saber constituye por sí mismo un obstáculo contra el delirio de omnipotencia del dinero y el utilitarismo. Todo puede comprarse, es cierto. Desde los parlamentarios hasta los juicios, desde el poder hasta el éxito: todo tiene un precio. Pero no el conocimiento: el precio que debe pagarse por conocer es de una naturaleza muy distinta. Ni siquiera un cheque en blanco nos permitirá adquirir mecánicamente lo que sólo puede ser fruto de un esfuerzo individual y una inagotable pasión. Nadie, en definitiva, podrá realizar en nuestro lugar el fatigoso recorrido que nos permitirá aprender. Sin grandes motivaciones interiores, el más prestigioso título adquirido con dinero no nos aportará ningún conocimiento verdadero ni propiciará ninguna auténtica metamorfosis del espíritu.
Ya Sócrates lo había explicado a Agatón, cuando en el Banquete se opone a la idea de que el conocimiento pueda transmitirse mecánicamente de un ser humano a otro como el agua que fluye a través de un hilo de lana desde un recipiente lleno hasta otro vacío:
Estaría bien, Agatón, que la sabiduría fuera una cosa de tal naturaleza que, al ponernos en contacto unos con otros, fluyera del más lleno al más vacío de nosotros, como fluye el agua en las copas, a través de un hilo de lana, de la más llena a la más vacía.
Pero hay algo más. Sólo el saber puede desafiar una vez más las leyes del mercado. Yo puedo poner en común con los otros mis conocimientos sin empobrecerme. Puedo enseñar a un alumno la teoría de la relatividad o leer junto a él una página de Montaigne dando vida al milagro de un proceso virtuoso en el que se enriquece, al mismo tiempo, quien da y quien recibe.
Ciertamente no es fácil entender, en un mundo como el nuestro dominado por el homo oeconomicus, la utilidad de lo inútil y, sobre todo, la inutilidad de lo útil (¿cuántos bienes de consumo innecesarios se nos venden como útiles e indispensables?).


La utilidad de lo inútil. Manifiesto. Ed. Acantilado. Barcelona, 2013

Utilidad





Y es precisamente tarea de la filosofia revelar a los hombres la utilidad de lo inútil o, si se quiere, enseñarles a diferenciar entre dos sentidos diferentes de la palabra utilidad.

 

17/7/15

Ontología Poética (1998-2014)














Selección y prólogo de Javier Peñas Navarro.
Epílogo de Pilar Gómez Bedate.

Ediciones de La Isla de Siltolá.
Colección ARRECIFES (Poesía).
Sevilla, julio 2015.

16/7/15

AISLAMIENTO




La comunicación procede a igualar a los hombres mediante su aislamiento.



Dialéctica de la Ilustración. Ed. Trotta, Madrid, 1994