27/6/10

CAMINAR SIN ADÓNDE

Caminar sin adónde
por el solo afán desnudo
hacia las trenzas
de un tiempo pelirrojo...
y el anochecer espera
con una cerilla entre los labios
a punto de gemir
por última vez
y trata de evitar
el devenir de los surcos
por donde corre la nada.


En mis ondas mentales
se abre el surco del Mar Rojo...

Foto de niños paseando
el hambre por Somalia.



Aienatze-marra. Línea de fugacidad. Centro de Lingüística Aplicada Atenea, Madrid, 2009

19/6/10

AI DE TI, AI DE TI, AI DE NOS!

Ai de ti, ai de ti, ai de nós! Por detrás destas leis inexplicáveis, foges da vida, Haverá alguma ternura divina que compense isto tudo? Ainda tens o berço d'ele a um canto, em casa... Ainda tens guardados os fatinhos d'ele, de pequeno... Ainda tens n'uma gaveta alguns brinquedos partidos... Agora, sim, agora, vai olha-os e chora sobre eles... Não sabes onde é a sepultura do teu filho... Foi o nº. qualquer coisa do regimento, um tal... Morreu lá p'rá [...] em qualquer parte... morreu... O filho, que tu tiveste ao peito, que amamentaste e que criaste... Que remexera no teu ventre... O rapazote feito que dizia graças e tu rias tanto... Agora ele é podridão... Bastou em linha alemã Um bocado de chumbo, do tamanho d'um prego, e a tua vida é triste Receberás un prémio do [Estado?] Disse que o teu filho foi um herói... (Ninguém sabe, de resto, se ele foi herói ou não) É um enigma p'ra a história... Morreram vinte, cem homens na batalha de tal... Ele era um d'eles... E o teu coração de mãe sangrou tanto por esse herói de que a história não disse nada... O acontecimento mais importante da guerra foi aquele para ti...


Ay de ti, ay de ti, ay de nosotros! Por detrás de estas leyes inexplicables, huyes de la vida, Habrá alguna ternura divina que compense todo esto? Todavía tienes su cuna en un rincón de la casa... Todavía tienes guardados sus trajes de cuando era pequeño... Todavía tienes en un cajón algunos juguetes rotos... Ahora, sí, ahora ve a mirarlos y llora sobre ellos... No sabes dónde está la sepultura de tu hijo... Fue un número cualquiera del regimiento, un tal... Murió allá por… en cualquier parte... murió... El hijo, que tuviste en tu pecho, que amamantaste y que criaste... Que se removía en tu vientre... El muchacho que hacía bromas y tu reías tanto... Ahora es podredumbre... Bastó en la línea alemana Un bocado de plomo del tamaño de un clavo, y tu vida es triste Recibirás un premio del [Estado?] Dice que tu hijo fue un héroe... (Nadie sabe, al final, si fue héroe o no) Es un enigma para la historia... Murieron veinte, cien hombres en la batalla de tal... Él era uno de ellos... Y tu corazón de madre sangró tanto por ese héroe del que la historia no dice nada... El acontecimiento más importante de la guerra fue aquel para ti...

17/6/10

CANCIÓN




amigo si la guerra
despiértame la sangre:
pondremos cebo de papel de plata
al barco submarino
amigo si la guerra
camúflale las gafas a ese tanque
que no sepa el camino
ayúdame a sembrar amigo el aire
de polen clandestino
para que el bombardero acobardado
confunda su objetivo:
amigo si la guerra
que no cuenten contigo ni conmigo.

29 poemas. Edición del autor, 1967

13/6/10






La luna nunca llena este vacío,
lo ilumina.

12/6/10

JUAN LARREA: NÓMINA DE SILENCIOS

Un artículo sobre el poeta para la revista El Prometeo Moderno: http://blocs.xtec.cat/llumina/files/2010/06/el_prometeo_moderno_juan_larrea.pdf Ya no puede uno perderse lo imposible se torna muy dulcemente inevitable. Versión Celeste. Cátedra, Madrid, 1989

9/6/10

XXI

Imita lo menos posible a los hombres en su enigmática enfermedad de hacer nudos. Rubor de los Matinales. Poesía esencial. Círculo de Lectores. Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2005

8/6/10

RÉQUIEM TORREBRUNO

Soy la ciudad o no soy nada. Yo era el niño que ardía en mis ojos con la ternura eléctrica de las navidades de una ciudad de provincias. Yo era un niño que soñaste tigre de sombras, cuando el mundo nacía cada tarde tras un escaparate de televisores mudos y la dulce selva falsa del neón. Pero es imposible escribir nosotros a estas alturas del silencio, con Peter Pan chapero y con el bicho, y tú jubilando sonrisas en el país de nunca jamás de las audiencias fieles y las lealtades estadísticas. Mi corazón luminoso revolotea sin sueño con la suave maquinaria de la piel encendida, con su lengua de trapo y su juguete cansado, con su latir publicitario y cursi. Si pudiese sentir se pararía, si pudiese pensar... Yo era la infancia de un payaso; yo quería ser, cuando Spain era different y tu voz arrasaba en Benidorm, cuando el invierno no era Baqueira, cuando el verano era un mundo de barreños y azoteas al sol universal de los geranios... Ahora tan sólo escribo. Las gramáticas me indultan el poema. Los libros me ofrecen su tregua callada. Las palabras espejean en los aparadores, y yo aplasto mi cara contra el vidrio y quiero ser. Pero la vida tira de mi mano, es tarde ya, mañana hay cole. Soy el niño que recorta cuidadoso mi locura y la esconde en el álbum de la angustia, soy el adulto que arrastra mi infancia por la acera mojada del miedo a la noche donde llueven los acordes de Rocky Carambola sin dioses ya, ni tiempo, ni respuestas... Mi corazón se viste de polvo en el desván. Mi corazón de versos y pornografías. Mi corazón automático Si pudiese sentir... si pudiese sentir sabría que mi sexo aún bebe los licores de la noche de reyes. Pero ahora sólo escribo soy la ciudad o no soy nada; y me detengo, y leo estas mismas palabras en otro tiempo, con otros ojos, con otros niños devorados por el silencio de las fotografías en todas las agendas, con la tristeza infinita de la carta de ajuste, con el circo de un bufón televisivo... Pero tú, Walter Rocco, que vendiste tu futuro de púgil por mi infancia, tus balances desiertos por mi reino en blanco y negro, tu vida pequeña de showman; tú que tocaste con Lennon en Las Ventas cuando la vida era tergal y catecismo, me pones el alma chiquilla y hortera con la magia tan cutre de tu smoking naranja. Mi corazón es un recorte de prensa y otoño. Mi corazón que se apaga en el teclado. Mi corazón eterno de payaso. Si pudiese sentir sería una ciudad. La decisión de naufragar. Antología. Tertulia de poesía Mediona 15. Cuadernos de la Perra Gorda, Tarragona, 2001 Gracias por ser, Agus.

LÍNGUA DOS VERSOS

Língua;
língua da fala;
língua recebida lábio
a lábio; beijo
ou sílaba;
clara, leve, limpa;
língua
da água, da terra, da cal;
materna casa da alegria
e da mágoa;
dança do sol e do sal;
língua em que escrevo;
ou antes: falo.


Lengua;
lengua del habla;
lengua recibida labio
a labio; beso
o sílaba;
clara, leve, limpia;
lengua
del agua, de la tierra, de la cal;
materna casa de la alegría
y la amargura;
danza del sol y de la sal;
lengua en la que escribo;
o antes: hablo.


Próximo al decir. Amarú ediciones, Salamanca, 1993.

7/6/10

MARÍA ZAMBRANO

María se nos ha hecho tan transparente que la vemos al mismo tiempo en Suiza, en Roma o en La Habana. Acompañada de Araceli no le teme al fuego ni al hielo. Tiene los gatos frígidos y los gatos térmicos, aquellos fantasmas elásticos de Baudelaire la miran tan despaciosamente que María temerosa comienza a escribir. La he oído conversar desde Platón hasta Husserl en días alternos y opuestos por el vértice, y terminar cantando un corrido mexicano. Las olitas jónicas del Mediterráneo, los gatos que utilizaban la palabra como, que según los egipcios unían todas las cosas como una metáfora inmutable, le hablaban al oído mientras Araceli trazaba un círculo mágico con doce gatos zodiacales, y cada uno esperaba su momento para salmodiar El libro de los muertos. María es ya para mí como una sibila a la cual tenuamente nos acercamos, creyendo oír el centro de la tierra y el cielo de empíreo, que está más allá del cielo visible. Vivirla, sentirla llegar como una nube, es como tomar una copa de vino y hundirnos en su légamo. Ella todavía puede despedirse abrazada con Araceli, pero siempre retorna como una luz temblorosa.
Marzo y 1975
Fragmentos a su imán. Poesía completa. Alianza Literaria, Madrid, 1999.

5/6/10

ALETEO

Todo cae como caen desde las cornisas los pájaros que el invierno hiela. Todo naufraga su peso, tan solo quien haya mantenido su debilidad intacta navegará su propio vacío, aleteará su propia ausencia. HUGO MUJICA. Sed adentro, Ed. Pre-textos, Valencia, 2001