Entradas populares
-
L as vicisitudes de la historia no pueden con la poesía, no pueden con las personas que defienden la vida y la dignidad. Gracias a la vida...
-
Fotografía: Juan Antonio Hernández El ser humano nace de la colaboración, no de la salvaje competencia. Lenguaje y cultura son frutos del c...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Retornar al pálpito, a su ritmo, para que nos ampare, para que acoja a nuestros hijos y a sus hijos. Pr...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Ante lo que pudiera parecer una clara dejación de funciones por parte de unas administraciones que raudas ...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Te viniste a mi lado entre la niebla. Nos fuimos hacia el aire más seco del granito. Y llegamos a un m...
-
Fotografía: José Ángel Hernández L as vacaciones están sobrevaloradas -dice el que vive del sudor del de enfrente. La prevención de ince...
-
A María José Nada pueden los versos. ¿Dónde están las palabras exactas a la altura del ser al que se ama? Fotografías: José Ángel Hernánd...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Para profundizar en un tema conviene abordarlo desde perspectivas diversas. Hoy recurro a la sociología y ...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Aún no hemos encontrado la forma de poder disfrutar de un tiempo y un espacio propicio para todos y cada...
domingo, 12 de abril de 2020
Mi silencio es un grito educado
Los niños de una generación que sufrió la posguerra, el hambre (tened presente el hambre Miguel Hernández), el desamparo (la ausencia de seres amados) y sobrevivieron como ellos mismos se dieron a entender, superadas las carencias materiales en muchos casos, pero con las cicatrices emocionales por cerrar, (éstas nunca se cierran), se van sin poder decir adiós, sin poder recibir unos besos de tanto agradecimiento como merecen.
“El mundo está bien hecho”, escribió Jorge Guillén en su poema Beato sillón.
Mi silencio es un grito educado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)