Fotografía: José Ángel Hernández
Cómo suele suceder con los oligarcas, los intereses de clase fueron más fuertes que su patriotismo. La oportunidad se les presentó cuando una fuerza espartana enemiga comenzó a incursionar en el norte de Atenas, y entonces decidieron conspirar con Esparta contra su propio país. He aquí lo que escribe Tucídides al respecto: "Ciertos atenienses comenzaron a hacerles algunas propuestas privadas (a los espartanos) con la esperanza de que pusieran fin a la democracia y a la construcción de las murallas. Pero los demás atenienses... sospecharon sus propósitos aviesos para con la democracia".
