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martes, 12 de octubre de 2010
Miguel Hernández, por Vicente Monera
El sol, la rosa y el niño
flores de un día nacieron.
Los de cada día son
soles, flores, niños nuevos.
Mañana no seré yo:
otro será el verdadero.
Y no seré más allá
de quien quiera su recuerdo.
Flor de un día es lo más grande
al pie de lo más pequeño.
Flor de la luz el relámpago,
y flor del instante el tiempo.
Entre las flores te fuiste.
Entre las flores me quedo.
Cancionero y romancero de ausencias. Ed. Lautaro, Buenos Aires, 1958. Espasa Calpe, Madrid, 1990
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