![]() |
| El País, 6-6-2014 |
Entradas populares
-
L as vicisitudes de la historia no pueden con la poesía, no pueden con las personas que defienden la vida y la dignidad. Gracias a la vida...
-
Comenzar un nuevo día con una sonrisa, como se despereza la primavera, es el primer derecho y el primer deber moral para con la ofrenda de...
-
Fotografía: Juan Antonio Hernández El ser humano nace de la colaboración, no de la salvaje competencia. Lenguaje y cultura son frutos del c...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Retornar al pálpito, a su ritmo, para que nos ampare, para que acoja a nuestros hijos y a sus hijos. Pr...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Ante lo que pudiera parecer una clara dejación de funciones por parte de unas administraciones que raudas ...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Te viniste a mi lado entre la niebla. Nos fuimos hacia el aire más seco del granito. Y llegamos a un m...
-
Ser hijo y nieto de mineros no tiene ningún mérito, obviamente. Sin embargo, habida cuenta de la deriva moral del mundo que nos ha tocado en...
-
Fotografía: José Ángel Hernández Me pregunto si el colapso no ha comenzado ya. De ahí que padezcamos directa o indirectamente las "s...
-
A María José Nada pueden los versos. ¿Dónde están las palabras exactas a la altura del ser al que se ama? Fotografías: José Ángel Hernánd...

ResponderEliminarDe repente aparecen republicanos de toda la vida como en la transición surgieron tantísimos "demócratas de toda la vida".
Como dice un gran amigo, a uno le pilla cansado y escéptico todo esto.
A río revuelto…
Si en épocas de supuesta bonanza no fuimos capaces de construir algo mejor, ¿va a ser posible en unos momentos como los actuales? ¿O es que no se trata de encontrar soluciones a los problemas, sino de aprovecharse del malestar y el sufrimiento de la gente para que cada cual lleve el agua a su molino?
Lo siento, pero considero que ahora no hay nada más importante que el derecho al trabajo, a una vivienda digna, a la sanidad y a la educación.
No pienso plantearme ninguna otra pregunta. ¿Acaso Portugal, país hermano, independiente y con su presidente de la República, está más cerca de asumir esos derechos fundamentales?
Ahora toca el derecho al trabajo, a una vivienda digna, a la sanidad y a la educación.